Ayudar a estudiar

– Por lo que veo, todos los deberes hechos. – Sí, sólo tenía mates. – Pues te los voy a mirar.  Uy, aquí hay un problema que está mal. Venga, levanta del sofá y a hacerlo de nuevo. – ¡No! – Venga, Laura, ponte que son cinco minutos. – ¡Qué no! – Laura, haz el favor. – Jolines papá, déjame en paz. Ya hice los deberes en clase. Mañana los miro con la profe. – Venga, hija, que no te cuesta nada. Si en vez de protestar te hubieras puesto a ello ya lo habrías corregido. – Eres un pesado,