Ansiedad

¿Te sientes nervioso? ¿Imagen3Estás angustiado? ¿Se te acelera el corazón? ¿Sudas? ¿Tienes sensación de ahogo? ¿Miedo a desmayarte? ¿A perder el control? ¿Duermes mal? ¿Tienes deseos de huir? Si tienes alguno de estos síntomas has detectado un cuadro de ansiedad.


La ansiedad es una respuesta de adaptación a una situación novedosa que en unos límites es normal. El problema viene cuando esa ansiedad se dispara y genera malestar en la persona que la sufre. Los síntomas más frecuentes son aumento de la tasa cardíaca, rigidez muscular, deseo intenso de cosas, respiración rápida, sentimiento de muerte, inquietud, temblor, falta de aliento, manos o pies fríos y sensación de martilleo en el pecho. La gravedad del trastorno dependerá de la facilidad que tenga el afectado para evitar la situación.

 

La situación se vive como desbordante e incluso la anticipación de una situación que la persona considere preocupante va a generar un nivel muy alto de ansiedad, como por ejemplo, tener que hablar en público.

 

El tratamiento psicológico es necesario para reeducar esa forma de angustia y aprender a vivir las situaciones como son. Adquirir habilidades para saber enfrentarnos y conseguir relajarnos nos va a permitir tener el dominio para retomar el control de la situación.

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